Páginas

febrero 08, 2010

Llamadas

Suena el teléfono, el numero es desconocido, sin embargo, la curiosidad es mucha, hay que contestar:

- Bueno
- Hola ****** eres tu?
- Quien habla? – Como si no fuera reconocible esa voz
- Soy yo *** te acuerdas?

3 segundos de silencio . . . un largo y profundo suspiro

- Que quieres?
- Hola, solo quería saludarte
- Ok, ¿quién te dio mi numero?
- Fui a casa de tu mamá y ella . . .
- Entiendo . . .
- ¿Cómo has estado? -Que pregunta tan odiosa
- Bien, muy bien ¿tu?
- Igual . . . bueno, no tanto, he tenido algunos problemas, pero ya parece que voy saliendo –No es que no importen, pero, para que saberlo?
- Oh! Que mala onda . . .
- Si, pero bueno . . . no se si ya sabes, regrese a casa de mis papás . . . una amiga me invito a su casa este fin de semana y pensé que podemos vernos, si quieres . . . ya sabes, platicar un rato y . . .
- No es buena idea y tu lo sabes . . . adiós.

Cuelga . . .


Aun se pregunta si hizo lo correcto . . .

1 comentario:

  1. Esas llamadas son tan mmmmm ni palabras tengo.

    Lo bueno es que eres firme.

    Saludos.

    ResponderEliminar

Por cada comentario que hagan, mis ahijados de Burundi reciben una dotación de galletas de arroz.